Muchos creen que lo normal es tener en casa un perro, un gato, un periquito, un hámster… y de ahí la lista va alargándose a animales menos típicos como serpientes, iguanas o arañas. El gusto de las personas sobre los animales es muy variado y no es de extrañar que haya personas que tienen un animal poco común en sus casas.

Podrá seguir viviendo con su cocodrilo

Es el caso de Mary Thom, hogareña de Lakeland en Estados Unidos, que durante doce años ha cuidado de un cocodrilo, que actualmente mide 1,8 metros de longitud, y al que bautizó cariñosamente con el nombre de Rambo.

El año pasado la Comisión de Pesca y Vida Salvaje de Florida (FWC) le advirtió que el cocodrilo había crecido demasiado como para mantenerlo en la vivienda. Además, la organización prohíbe tener cocodrilos en espacios reducidos, se había llegado a un acuerdo para que la mujer pudiera quedárselo.

Durante sus primeros años de vida, la mujer llevaba consigo al cocodrilo en una motocicleta, vestido con chalecos de cuero y atuendos de Navidad que ella misma confecciona, y también hacía de vez en cuando algún espectáculo con lo que recaudaba dinero. Para esta mujer, este cocodrilo es como si fuera su propio hijo.

Rambo, un cocodrilo de casi dos metros, podrá seguir viviendo con su dueña

No obstante, ¿qué va a pasar ahora con el cocodrilo? Pues ha llegado a un nuevo acuerdo en el que podrá seguir teniendo el cocodrilo en casa, pero tendrá que cesar los viajes en motocicleta con el animal, además de reducir los contactos directos con otra persona.

La mujer relata que rescato al cocodrilo cuando este tenía tres años y había estado encerrado. “No creo que los cocodrilos deban ser mascotas, yo predico eso en mis espectáculos. La única razón para tenerlo en casa es porque lo rescaté”, aclara Thorn, que antes de dedicarse al cuidado del animal fue granjera.

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